¿Cómo discutir en positivo?

Utilizamos la expresión “discutir en positivo” para hacer referencia al hecho de expresar los sentimientos negativos sin acusar ni agredir a los demás. No se trata de guerrear ni pelear sino de ser capaz de trasladar a tu pareja, amigos, familia, compañeros de trabajo, etc. las propias heridas sin hacer daño. Puedes sentir pena, ira, amargura o desacuerdo por el comportamiento de tu compañero o compañera, y es importante no ignorar estos sentimientos y expresarlos. Ahora bien, puedes dejarlos salir como si fueses un arma de destrucción masiva, arrasando y sembrando el caos y la desolación, o bien expresarlos de forma constructiva de manera que vuestra relación no se vea perjudicada, más bien al revés, que sea capaz de salir fortalecida de la situación.


Desde el blog amb2 os dejamos a la vista diez principios básicos para disfrutar de una discusión positiva y sin temor a que el cielo caiga sobre vuestras cabezas:


1.- Elige un lugar, un momento y unas palabras apropiadas.

Si cuando preparas una velada romántica tienes en cuenta el contexto, para tener una discusión positiva también. Aprovechar el último momento del día, cuando más cansados/as estáis, con los niños a punto de irse a la cama y saltar a la mínima provocación no parece ser muy buena idea.

2.- Sólo un tema a la vez, por favor.

En cada discusión hay que evitar ir acumulando temas y reproches, que sólo consiguen que no se resuelva ninguno y sin embargo van acelerando los sentimientos de ira y del “Y tú más”. ¿Legaremos a alguna parte tomando esta dirección?

3.- No des rodeos, sé directo/a y honesto/a.

Las insinuaciones, las palabras vagas y las evasivas sólo consiguen echar más irritación al fuego del enfado. Esta forma de “no decir” las cosas no libera completamente la tensión ni favorece encontrar una solución a aquello que preocupa o perturba.

4.- No etiquetar a los demás (“Eres un/a…”) ni hacer generalizaciones.

Si utilizas palabras como Nunca o Siempre estás dando por sentado que a lo que te refieres ocurre al 100%, y esto la mayoría de las veces no es verdad. Sólo conseguirás que tu pareja o familia se ponga a la defensiva al ver que no estás teniendo en cuenta las veces que no ocurre lo que tú dices, sentirá que tus reproches son injustos y seguramente pasará al ataque.

5.- No hacer referencia a lo que alguien es, sino a lo que hace.

Es decir, hablar de comportamientos concretos para indicarle que te molestan o para pedir que los cambie. Pasar de “Eres un desastre” a “Me molesta que no te acuerdes de mi cumpleaños”, por ejemplo.

6. No meter en el saco resentimientos y reproches.

Lo único que conseguirás es que en un momento dado ese saco explote y abrirás la caja de los truenos, facilitando que tu pareja, amigos o familia y tú comencéis a enumerar un listado de reproches mutuos que en nada ayudan a solucionar la situación. A veces es recomendable esperar un poco entre el momento en que te has sentido ofendida/o y la expresión de tus sentimientos, para tratar de serenarte, controlar tus emociones y pensar la forma más beneficiosa de enfocar la situación. Pero tampoco esperes demasiado, pues la conversación se hará más difícil y aumentarán los sentimientos negativos, tanto en ti como en tu pareja.

7.- Petición sí, exigencia no merci.

Es preferible hacer una petición que una demanda, puesto que se demuestra más respeto, se facilita la comunicación y se predispone a la otra persona a atender tu deseo. Mejor es “Te pediría que bajaras la música, está demasiado alta” que “¡Baja la música YA!”.

8. Antes de disparar…¿porqué mejor no preguntamos?

Previamente a hacer una acusación es preferible preguntar. ¿Tienes una seguridad al 100% de que lo que vas a decir es cierto?, porque en caso contrario es preferible que preguntes, que permitas a la otra persona explicarse y dar su versión. Es muy posible que hayas malinterpretado algún comportamiento o que te falte información, cada persona interpreta la realidad de forma diferente y eso a veces provoca grandes malentendidos.

9.- Trata de utilizar la asertividad para expresar tus emociones negativas.

Los comportamientos inhibidos y agresivos sólo generan más tensión y enfado.

10. Si quieres que los demás se ponga en tu lugar, que entienda cómo te sientes, facilítaselo.

Culpar, insultar y acusar nunca han sido buenos compañeros de viaje de la empatía.
Pistas:

Una técnica de comunicación muy efectiva a la hora de hacer una crítica a nuestra pareja, con el objetivo de cambiar un comportamiento que nos molesta sin deteriorar nuestra relación con ella, es la siguiente:

1.- Describe el comportamiento (“Cuando…”).
2.- Expresa tus sentimientos con “Mensajes Yo” (“Me siento…”, “Pienso…”).
3.- Solicita el cambio que deseas (“Yo te pediría…”, “Me gustaría…”).
4.- Agradece la aceptación de la crítica.

Cambiar “¡Eres un inconsciente al volante!” por “Cuando en el coche empiezas a correr me siento insegura. Te agradecería que intentaras controlar tus ganas de acelerar para que cuando tú conduzcas podamos ir los dos tranquilos”… “Gracias por escucharme y tener en cuenta cómo me siento, seguro que en adelante no discutiremos tanto en el coche”.

Idea Clave

Es necesario expresar las emociones negativas, y esto no significa que se haga para herir a las personas de nuestro alrededor. Una relación satisfactoria no lo es porque no haya sentimientos negativos, puesto que estos son igual de naturales que los positivos. Lo que hay que hacer es aprender a expresarlos de forma que la relación salga fortalecida y no dañada.

¿Qué pensáis al respecto? Después de leer el artículo, ¿pensáis que discutís en positivo?

Recibir un cordial saludo.

Equipo amb2.

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